La entrada principal está coronada por una escultura en piedra de San Jorge, que muestra cómo éste mata a un dragón con una lanza.
Durante unos trabajos de restauración en 1950 se descubrió un tubo de plomo dentro de la escultura, en cuyo interior se encontraban planos originales firmados por Antoni Gaudí y recortes de prensa de la época.
Junto al Palacio Episcopal de Astorga, también en León y al Capricho de Gaudí, en Cantabria, es una de sus tres obras fuera de Cataluña.
El término casa Botines deriva del apellido del fundador de la sociedad, Joan Homs i Botinàs, empresario y comerciante español asentado en la capital leonesa, que dirigían Mariano Andrés Luna y Simón Fernández Fernández, responsables del encargo de la casa a Gaudí.
Frente al edificio encontramos una estatua en bronce de Gaudí, que se encuentra sentado escribiendo unas notas.
El conjunto de edificios en la zona es variado en su estilo.
En la tarde-noche se encuentran iluminados y contribuyen a crear una estética muy hermosa y cuidada.
Es una zona muy transitada y da acceso a la calle Ancha, peatonal y muy comercial, que desemboca en la catedral.
Frente a la casa Botines podrás encontrar un trenecito turístico.


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