Una fabulosa fortificación medieval corona el cerro sobre el que se asienta Artajona, un pequeño pueblo situado a 30 kilómetros de Pamplona.
Fortificación cuyos inicios se remontan al siglo XI. Había catorce torreones, aunque hoy en día sólo quedan nueve. La comunicación entre las torres parece ser que era mediante espejos, utilizando un código.
Cuentan que a finales del siglo XIX todos los campaneros de Navarra habían bandeado alguna vez las campanas en Artajona.
Aquí se presume de ser el único lugar en el mundo donde las campanas se bandean al revés. Lo normal es empujar el yugo hacia fuera, pero los de Artajona lo hacen hacia dentro siendo necesarias tres personas.
Aquí se presume de ser el único lugar en el mundo donde las campanas se bandean al revés. Lo normal es empujar el yugo hacia fuera, pero los de Artajona lo hacen hacia dentro siendo necesarias tres personas.
El Cerco (ciudadela rodeada de murallas) de Artajona luce majestuoso, aunque el pasado del lugar comienza mucho antes, lo demuestran los dólmenes del Portillo de Enériz y la Mina de Farangortea, a escasos kilómetros.
Panel explicativo .
.jpg)
El recinto amurallado era doble. En la parte occidental estaba el castillo o fortaleza principal, hoy destruido.
.jpg)
El recinto amurallado era doble. En la parte occidental estaba el castillo o fortaleza principal, hoy destruido.
El Cerco fue objeto de una excelente restauración por el Gobierno de Navarra hace pocos años. Parece ser que está prohibido construir nada más en esta zona.
![]() |
| Fotografía de MIGUEL LEGARRA |
El acceso original se realizaba a través de tres puertas principales, el portal de Remagua y el de Aizaldea, situados en el flanco sur; y el portal de San Miguel situado en el flanco norte. De estos portales sólo quedan el de San Miguel y el de Remagua.
Presidiendo el conjunto, en el punto más elevado, se encontraba el castillo con su Torre del Homenaje de la que aún son visibles los restos.
La Torre del Rey albergó una nevera medieval con una inscripción en el dintel: “Aquí se guarda el invierno para que el verano sea más benigno”.
Dice la leyenda que para construir el Cerco emplearon vino y no agua en la masa, lo que recuerda los problemas de abastecimiento de agua que padeció Artajona, al no estar su término atravesado por ríos.
| IGLESIA-FORTALEZA DE SAN SATURNINO. ARTAJONA Con su portada gótica de finales del siglo XIII . En el dintel está representado el martirio de San Saturnino (San Sernín en francés), el arresto, el apaleamiento, su muerte arrastrado por un toro y el enterramiento. En el tímpano está representado el exorcismo de una joven realizado por San Saturnino, flanqueado por las figuras de la reina Juana de Navarra y su esposo Felipe 'el Hermoso' de Francia, reinantes en el momento de su construcción. Uno de los milagros de San Saturnino: la exorcización de una joven. Vemos cómo sale el demonio del su oído .
|
La iglesia de San Saturnino es una verdadera iglesia-fortaleza. Su campanario es al mismo tiempo torre de vigilancia ya que alertaba del peligro con sus campanas y se utilizaba en último término de defensa o refugio, lo que demuestra el aljibe de su interior que almacenaba agua de la cubierta para resistir los asedios.
Un paseo de ronda circunda la cubierta que recoge las aguas y, a través de un conducto por el interior de una de las columnas contrafuerte, van a parar a un aljibe medieval bajo la iglesia.
El Reino de Artajona fue un reino propio, efímero pero reino. En 1150, el rey García Ramírez al casarse con doña Urraca, hija natural de Alfonso VII, le entregó como dote las villas y tierras de Artajona, Larraga, Miranda de Arga, Cebror y Olite.
La Virgen es una imagen relicario de 31 cm de altura, hecha de bronce dorado con adornos esmaltados, que guarda en su interior tierra del Santo Sepulcro de Jerusalén . Junto a ella se conserva el pergamino apócrifo que le da la autenticidad.
Era una pequeña Virgen de batalla que se llevaba sobre el arzón del caballo con el fin de proteger a las tropas o a los peregrinos en su peligroso viaje a Jerusalén.
Para saber más:



